Para que el sistema Pipi-Control
funcione es importante que se mantengan en contacto con
nuestros profesionales atraves de nuestra línea de
atención al cliente 966 49 08 05,
pueden darle consejos concretos en casos concretos y o a
problemas concretos, así como que el niño
también se implique y hable con la persona encargada
de su caso, tenemos amplia experiencia en el trato con niños
con estos problemas.
El funcionamiento del sistema
Pipi-Control es muy
sencillo, el paquete que le enviaremos consta del
aparato
avisador, 2 braguitas y el cable que conecta las braguitas
al avisador.
Las braguitas son sensibles a la orina, en el momento en
que salen las primeras gotas se cierra el circuito
(el
avisador funciona con pilas, por lo que en ningún momento
supone un peligro para el niño) y comienza a sonar la
alarma, que el niño tendrá que apagar por sí solo.

Lo
primero que aconsejamos hacer es lavar las 2 braguitas debido
a que están revestidas de una película ignífuga (anti-fuego)
que puede interferir en su funcionamiento.
Póngase la braguita y ajuste las cintas hasta llegar a la
talla deseada. Prepare la segunda braguita también.
Las braguitas se llevan con los botones por delante y por
fuera. Es aconsejable que el cable pase una vez por la cinta
y así evitaremos presión sobre
los botones.

El
paquete normal consta de dos braguitas, habitualmente son
suficientes. En casos extraordinarios usted puede pedirnos
unas braguitas adicionales.
En el momento en el que salen las primeras gotas,
el avisador emite su señal. El niño sale de su cama, para
el avisador, orina en el aseo, cambia sus braguitas por
las otras limpias que debe tener preparadas, pone el avisador
en marcha de nuevo y se va a dormir.
Es
importante que el niño tenga que bajarse de la cama para
poder parar el avisador.
Lo primero que tiene que hacer al despertar por la mañana
es colocar una X en la casilla que corresponda en el
calendario.
Cuanto más suene el avisador por la noche, mejor suele ser
el resultado del tratamiento.

Después de unas noches, su hijo despertará más fácilmente.
Es imprescindible que el niño despierte completamente, solo
así podrá aprender a no orinarse cuando está dormido.