En la literatura científica médica internacional mayoritariamente
se apuesta,
como primer paso terapéutico, por el tratamiento
con un sistema de alarma junto a una vigilancia profesional
del mismo y en un segundo plan por el uso de la desmopresina.
Sistema de alarma: Consiste en un aparato que emite una señal acústica cuando las primeras gotas de orina salen y así ir creando un reflejo condicional. El índice de curación oscila desde un
80% hasta un
90% en principio y a largo plazo alrededor de un
75%. Las recaídas generalmente requieren un segundo ciclo de tratamiento, que tiene una eficacia que puede llegar hasta un
98%.
El tiempo medio de duración de tratamiento está entre 8 y 10 semanas y recomendamos iniciarlo a partir de los 5 años.
También es eficaz el tratamiento en el caso de adultos como sostiene el Dr. A. Van Londen de la Universidad de Utrecht.
Según el Pedíatra Dr. Luis Santos Serrano la razón
de la escasa difusión de estos sistemas en España, es su
bajo nivel de comercialización.
Imprimina: Los medicamentos denominados antidepresivos triciclicos ya no tienen su plaza en el tratamiento de la enuresis por sus abundantes y severos efectos secundarios.
Desmopresina:
La Desmopresina intranasal tiene efectos secundarios y el
uso de esta medicación genera problemas.
Por un lado su coste es muy elevado (desde 60 hasta 120 €. por mes, siguiendo las recomendaciones de dosificación del fabricante).
Por otro lado el inevitable relapso de enuresis si se discontinuara
la medicación.
Esquema del tratamiento más favorable en el mundo científico actual:
El esquema de tratamiento hoy en día es, en primer lugar, un reconocimiento médico que debe incluir unos análisis de orina y sedimento y su evaluación profesional.
Si se confirma que estamos ante un caso de enuresis nocturna, se inicia el tratamiento con consejos y un calendario.
Con solo esto, se corrigen de entrada aproximadamente un
19% de los casos.

En
una segunda etapa se recomienda el uso del
sistema de
alarma a partir de los 5 años y -muy importante-
con
un buen seguimiento de este tratamiento se mejoran de forma
importante los resultados.
Esto, esta demostrado en numerosos estudios internacionales.
En una tercera etapa se recomienda un segundo ciclo en el uso del sistema de alarma, en los casos que se han demostrado rebeldes, habiendo transcurrido un mínimo de 6 u 8 meses desde que se dejó de utilizar por vez primera, y en el que el seguimiento, si cabe, será más intensivo.
En una cuarta etapa el uso de la desmopresina en los niños
que precisan estar secos durante un cierto tiempo (acampadas,
viajes escolares...).
En los casos muy rebeldes de niños adolescentes como tratamiento
de mantenimiento, aunque de manera restringida y siempre
bajo vigilancia debido a sus posibles efectos secundarios.
También queremos destacar que la Universidad de Utrecht
dispone de un programa de tratamiento intensivo Conductiva
de Cama Seca que llega a un 60% de efectividad entre los
casos más rebeldes de este último grupo.
Este tratamiento utiliza sistemas de alarma de la casa
Elther y es en régimen hospitalario en el Kinderniercentrum
del Wilhel-mina Kinderziekenhuis, hospital pediátrico vinculado
a la Universidad de Utrecht. Este tratamiento tiene una
semana de duración.